«LOS MOLINOS DEL CALA»
| LONGITUD IDA Y VUELTA | 7,4 km |
| TRAYECTO | Lineal |
| TIEMPO IDA Y VUELTA | 2h:20m |
| ASCENSO / DESCENSO | 173m / 157m |
| EDAD | 3 años |
| SOMBRA | En el área recreativa |
| AGUA POTABLE | No |
| DIFICULDAD | Baja |
«Una ruta entre antiguos molinos, variados animalitos, hasta una bonita dehesa perfectamente equipa para pasar un día al aire libre.»
Esta ruta nos llevó a ver varias ruinas de molinos harineros, y hasta llegar a una magnífica área recreativa equipada con mesas y barbacoas. Empezamos el sendero cruzando el núcleo de Almadén de la Plata, hasta llegar a la calle los romeros, donde aparcamos los coches y donde empieza el sendero señalizado por la Junta de Andalucía.



Cogemos el ancho camino de tierra que va bajando. No hay pérdida, hay que seguir siempre el camino principal. Andaremos al principio entre muros de piedras secas o chumberas que delimitan las huertas, hasta que, poco a poco, nos vamos adentrando en una amplia y densa dehesa.




Seguimos y , veremos las ruinas de los dos molinos de Antonio Vidal. El segundo está inmediatamente después, a algo más de cien metros. Ambos están construidos en piedra y todavía muestran perfectamente su acequia y cubo.


Seguimos todo recto y empezamos a encontrarnos variedad de animalitos por el camino: caballos, ponis, cerditos, …










Detras de unas mujeres poderosas se encuentran ellas mismas luchando contra todo cada día.



Seguimos recto, pronto encontramos las ruinas de otro molino, a nuestra izquierda.







Seguimos recto y ya estamos completamente rodeados de una dehesa espesa.



«Cuando somos niños, la vida es de colores y las emociones son maiores.»
Y ya sólo nos queda una bajada por un prado estupendo, dejando a nuestra derecha los restos de alguna construcción en tapial (que es como se le llama a los muros de tierra apisonada), hasta llegar a la Rivera del Cala. Es un lugar estupendo donde escuchamos el canto de las ranas.












«Somos una parte más de la naturaleza y si queremos sobrevivir en este planeta, debemos cuidar de ella.»

Despues de admirar la rivera lo suficiente, nos dirigimos a la izquierda, subiendo por una pequeña senda. A nuestra derecha tendremos el río, y a nuestra izquierda una dehesa muy bonita, de la que nos separa una valla. seguimos bordeando el río unos 200 metros.



Superamos un paso un tanto incómodo a la altura de un bosque de eucaliptos, e inmediatamente entramos en un área recreativa muy muy muy amplia. Aquí hay muchísimas mesas y barbacoas.




Nos acercamos a la Ermita de la Divina Pastora y al parque infantil para que jugaran los peques. Y luego buscamos una mesa para sentarnos a comernos los bocatas tranquilamente, eso si, siendo observado muy de cerca por un gran perro muy bueno que le encantaba nuestra compañia y nuestra comida.
Cuando terminamos de almozar y despues de mucho hablar y muchas risas, volvimos tranquilamente por donde hemos venido.














«La vida y el tiempo son los mejores maestros. La vida…nos enseña a disfrutar del tiempo rodeado de buenas personas. El tiempo…nos enseña a valorar la vida.»

Gracias Rebeca por incluirnos a momentos tan bellos. Ha valido la pena cada cm caminado.
Bonito recorrido hicimos!!! Deseando que lkegue el 9 para hacer la siguiente ruta. Rebeca gracias!