Senderismo familiar por Carmona
Un paseo muy cerquita de la ciudad , que se merece una torta inglesa al finalizar.
- Inicio y fin: Puerta de Córdoba, Carmona
- Longitud: 5,8 Km
- Trayecto: Circular
- Edad: A partir de 4 años
- Sombra: No
- Agua potable: No, sólo en Carmona
- Tiempo: Más o menos unas 2 horas
- Ascenso y Descenso: 221m
- Dificultad: Baja
Hace tiempo que hicimos esta ruta, es muy fácil y muy cortita, pero llena de historia que me gustaría compartir con todos ustedes aunque las imágenes fotográficas no tienen mucha calidad.
Cuidado con 1 cosa: es apta sólo para días muy fresquitos. Nosotros aparcamos el coche cerca de la puerta de Córdoba, en Carmona, un pueblo precioso en la cornisa de los Alcores.

Es una puerta de origen romano, del siglo I.D.C. , aunque ahora tenga aspecto neoclásico, ya que se reconstruyó después del terremoto de Lisboa en el año 1755.
Se llama cornisa a un terreno que esté al borde de un precipicio o acantilado. Bueno, en este caso no es un precipicio muy grande, pero sí lo suficiente como para ofrecernos unas vistas impresionantes sobre la campiña sevillana. De las mejores de Andalucía, os lo aseguramos.
Bueno pues después de hacernos la foto familiar en la puerta de Córdoba nos dirigimos hacia la derecha, bajando por la carretera. Dejamos la puerta atrás y empezamos bajando. Tener cuidado con los coches.

Después de dos grandes curvas, no hay perdida, tomamos el primer camino que sale a nuestra izquierda.

Ya en el camino de tierra podemos ver a lo lejos un puente. Este camino es una calzada romana, que eran las vías que construían los romanos para viajar por todo el imperio. Esta iba a Córdoba y se llamaba Vía Augusta.



Pasamos un primer puente, y en seguida estamos en el segundo, que se llama puente de los cinco ojos ¿por qué creéis que se llama así?


Muy fácil, ¿no?
este puente no es romano, pero es muy posible que se construyera sobre uno anterior que sí lo fuera.
Seguimos el camino hasta llegar a bordear la carretera, torcemos a la izquierda y continuamos la ruta siempre en la misma dirección, hasta llegar al lado de la autopista. Un poco ruidosa, por cierto…

Bien, hay un túnel a nuestra derecha, por el que nos metemos a continuación.

al otro lado está la huerta de Martín Pérez, y si miráis entre los olivos veréis una antigua torre, que es hacia donde vamos.

Antigua Torre
Esta torre trae locos a los historiadores; primero pensaban que originalmente era defensiva, pero el sitio es tan malo (si hubieran querido avistar a los enemigos, mejor ponerse encima de la cornisa, no en su ladera), y la torre tan rechoncha y bajita, que descartaron esa hipótesis. También creían que podía ser de origen medieval , pero ahora se cree que hay un yacimiento romano debajo. Parece más bien que, fuera quien fuera, lo construyeron para defender una mina de agua romana, que son unos túneles excavados para extraer agua de manantiales subterráneos, y que lo mismo en vez de una torre podría ser un molino, pero aún no se sabe seguro.
Podéis ir hacia adelante o a la izquierda, lo mismo da; en un minuto ya vais a estar debajo de la torre. Cuidado con las antiguas albercas, porque os podéis caer dentro.
Después de ver la zona de la torre volvemos atrás por el túnel y seguimos hacia la derecha.El camino nos obliga a girar de nuevo a la derecha… ahora nos toca subir, al final de la subida ya vemos la primera pared de la cantera.


Seguimos un poquito más y ya hemos llegado a la cueva de la Batida. Es por aquí donde nosotros paramos para almorzar tranquilos.




A las niñas les encanto explorar las enormes y altísimas cuevas, y corretear dentro de ellas. Estas cuevas no son naturales en realidad, sino producto de los trabajos de extracción de roca calcarenita durante la época moderna (siglo XVI-XVII), aunque la cantera ya se usaba durante la Edad Media, y puede que incluso en época romana.




¡Nos encanto este sitio!, las niñas disfrutaron mucho jugando por la zona. Cuando fue la hora de volver, tuvimos que bajar en line recta a partir de la extraña plaza circular que está junto a las cuevas, cogiendo el Cordel del Herrador. Hay que seguir sin desviarse, bajar al arroyo de las alberquillas, cruzarlo, y después volver a subir dejando a la izquierda el pilar de Mea Largo, de estilo barroco, hasta llegar al aparcamiento donde hemos dejado el coche.





Fin de esta preciosa ruta familiar llena de historia y diversión. Espero que os guste y disfrutéis tanto como nosotros.
Si la hacéis escribirme un comentario para ver que os ha parecido.

Un paseo precioso.
Hola Ana María, si la verdad que es una ruta muy bonita y fácil de hacer. ¡¡Me alegro que te guste!!. Gracias por comentar.